Laura Gil: “Tenemos que impulsar un sector que resulte atractivo para los profesionales”

12 mayo, 2026 | Noticias

La construcción no suele hacer mucho ruido cuando cambia. Y, sin embargo, cambia. Lo hace a través de empresas que invierten, prueban, corrigen y vuelven a intentarlo para construir de forma más eficiente, más sostenible y más precisa.

Los resultados rara vez llegan de golpe. Aparecen proyecto a proyecto, obra a obra. En una nueva forma de planificar, en procesos industrializados, en materiales con una segunda vida o en tecnologías que ayudan a tomar mejores decisiones sobre el terreno.

Laura Gil conoce bien esa realidad. Como directora de Construcción de Altuna y Uria, participa desde primera línea en una transformación que ya está redefiniendo la manera de construir. Conversamos con ella sobre industrialización, inteligencia artificial, sostenibilidad y talento en uno de los momentos más interesantes que vive el sector.

Laura, has señalado en varias ocasiones que la digitalización es un aliado clave para avanzar hacia una construcción más sostenible. ¿Qué tecnologías o procesos digitales están marcando una diferencia real en términos de sostenibilidad y eficiencia?

Actualmente, debemos destacar tres tecnologías y tendencias que están marcando un antes y un después en los procesos de la construcción: la aplicación de la inteligencia artificial, las tecnologías para valoración de residuos y la industrialización.

En el caso de la inteligencia artificial, su potencial aún está en pleno crecimiento, pero ya se está aplicando en el seguimiento tecnológico de las obras, para optimizar los tiempos y el uso de materiales. En la valorización de residuos, debemos englobar el uso de nuevos materiales sostenibles, la aplicación de criterios de la economía circular, y la implantación de sistemas para reducir las emisiones.

Y en cuanto a la industrialización, ofrece una reducción significativa de plazos gracias a la producción simultánea en fábrica y obra, y garantiza la precisión en los acabados al operar en entornos industriales controlados. En términos de sostenibilidad, permite una construcción con menor impacto ambiental y optimizando el ciclo de vida del edificio.

¿Qué necesita cambiar para que las nuevas generaciones vean la construcción como una industria en la que desarrollar su carrera?

El sector de la construcción se encuentra en plena transición, podríamos decir incluso en plena revolución, para convertirse en una industria sostenible, con la digitalización como aliado clave. Es un proceso absolutamente necesario para garantizar su competitividad y desarrollo futuro, y al mismo tiempo para convertirlo en un sector atractivo para el talento. Es actualmente uno de nuestros mayores retos. La llegada de las nuevas tecnologías está abriendo nuevas vías en esta industria, nuevos procesos que abren el camino a nuevos perfiles, que también estamos incorporando.

Además, debemos colaborar para que las universidades y los centros de formación ofrezcan alternativas de calidad que favorezcan que las nuevas generaciones apuesten por estudios relacionados con la construcción.

Tenemos que impulsar un sector que sea interesante para los profesionales, mostrarles que es una industria en la que crecer y en la que hay grandes oportunidades.  Queremos no solo crear ciudades y espacios para vivir, sino también ser un espacio de crecimiento y motivación para todas las personas que trabajan con nosotros.

Altuna y Uria es una empresa histórica en la que dos mujeres ocupan hoy los principales puestos de liderazgo. ¿Está cambiando también el sector en este aspecto?

En Altuna y Uria estamos convencidos de que contar con un equipo profesional, igualitario y formado que sigue creciendo es el camino a seguir. Cada persona aportamos cualidades diferentes y en la colaboración y la fusión está la clave. Lo importante es que el equipo esté equilibrado y cuente con una visión abierta en la que cada profesional aporte.

Empresas como la nuestra son un ejemplo a seguir y debemos visibilizar proyectos como el de Altuna y Uria, una empresa histórica en el que la mitad de su equipo directivo son mujeres, conmigo al frente en la constructora y con otra mujer, como es María Uria, como presidenta del grupo.

La industrialización lleva años ocupando titulares. ¿Dónde estáis viendo ya resultados reales en obra?

En Altuna y Uria, tenemos actualmente obras iniciadas y promociones en desarrollo que incorporan criterios de industrialización en diferentes grados. Tras haber incorporado herramientas digitales de la metodología BIM, el sistema de planificación Lean Construction y la experiencia de integración de componentes de baños o fachadas, estamos inmersos en obras y proyectos con estructura, cerramientos y baños industrializados.

Queremos no solo crear ciudades y espacios para vivir, sino también ser un espacio de crecimiento y motivación para quienes trabajan con nosotros

De hecho, Altuna y Uria ha participado en el proyecto que Visesa ha llevado a cabo en Sopela, con una promoción de viviendas de VPO que han sido punta de lanza para el sector en esta materia. Actualmente, estamos ya volcados en la industrialización de nuestros procesos internos para poder incorporar los elementos industriales a nuestros proyectos y estamos desarrollando el proceso completo que implica la construcción inteligente en una promoción de 110 viviendas en Durango, a través de nuestra promotora Loiola.